Museos

Museo del Pueblo de Asturias / Museu del Pueblu d’ Asturies

Paisaje

Fundado en 1969 por el Ayuntamiento de Gijón y cuya finalidad es conservar la memoria del pueblo asturiano, este museo posee importantes colecciones de materiales etnográficos, fotográficos, artes gráficas y documentos escritos antiguos y testimonios de memoria oral y música tradicional.

Sus instalaciones ocupan una superficie de 32.000 m2 y se dotan de numerosos edificios (que detallaremos a continuación) que albergan exposiciones temporales y permanentes; además de una charca de agua salobre, resto de una marisma formada en la desembocadura del río Piles.

Las edificaciones que componen este museo son las siguientes:

Pabellón de Asturias en la Expo 92

Este edificio representó a Asturias en la Expo de Sevilla de 1992. Posteriormente, tras ser habilitado, se ocupa de las exposiciones temporales y de los actos; también posee la recepción del museo y un espacio para actividades didácticas.

Casa de los Valdés

Es una casa edificada en Candás (villa marinera asturiana) del siglo XVIII, posesión de una de las ramas de este poderoso linaje regional. En ella se encuentra la fototeca del museo, que posee unas doscientas mil imágenes, además de algunas exposiciones temporales de fotografías de Asturias.

Casa de los Valdés

Casa Campesina

Modelo de vivienda campesina del siglo XVII. Sus habitáculos son dos cuartos (en uno de ellos hay un telar), una cocina (que posee un llar, un fornu, un duernu, un arca para la ropa,…) y una cuadra con tenada. Los muebles y herramientas que la decoran pertenecen a la segunda mitad del siglo XIX.

Pisón o Molino de Rabilar

Tipo de molino introducido en Asturias en el siglo VII, que se utilizaba para descascarillar las escanda (cereal cuyo pan era muy estimado) y del cual quedan muy pocos ejemplares. Este modelo, en concreto, procede de Quirós y se encuentra en el museo desde el año 2001.

Casa de los González de la Vega

Este edificio fue construido en Serín (una parroquia de Gijón) en 1757 y trasladado al museo en 1972 y gracias a su corredor, su escudo y su capilla, constituye un ejemplo claro de casona rural asturiana. Alberga el Museo de la Gaita, que contiene una colección de gaitas de África y Europa además de una sala dedicada a los diferentes instrumentos de la tradición musical en Asturias.

Museo de la Gaita

Hórreos y Paneras

Ambos son construcciones típicas asturianas que se utilizaban tradicionalmente como almacén. En concreto, el museo posee tres hórreos y dos paneras de los siglos XVIII y XIX.

Hórreo

Llagar

Réplica de un llagar de Tuero (Villaviciosa) de 1900, cobija a los tres tipos de prensa más frecuentes en Asturias: llagar de pesa, llagar de sobigañu y llagar de apretón de dos fusos; y todos los utensilios empleados en la fabricación de la sidra.

Bolera

Construida en la década de los setenta para la modalidad de cuadreada, este edificio alberga, cada año, varios concursos de bolos.

Bolera

Pabellones de Aperos Agrícolas y Medios de Transporte

En el Pabellón nº1 están expuestos algunos medios de transporte, como el carru d’el país, y algunos aperos preindustriales para trabajar la tierra o recoger y desgranar los cereales.

Pabellón 1

En el Pabellón nº2 se pueden ver los aperos industriales y los medios de transporte que sustituyeron, en muchas ocasiones, a los que mostraba el primer pabellón.

Pabellón 2

En el Pabellón nº3 se muestran los aparejos de caballería y para montar además de los utensilios utilizados para transportar todo tipo de cosas.

Pabellón 3


Centro de Interpretación de la Torre del Reloj

Reedificada en 1989 sobre una antigua torre del siglo XVI, la Torre del Reloj está concebida como un mirador sobre la ciudad en el cual, el visitante puede recorrer, piso por piso, la historia de Gijón, desde sus orígenes hasta la actualidad.

Torre 2

De este modo, la Torre es tanto un elemento expositor como un contenido expositivo, ya que se genera una relación espacio-temporal entre los espacios actuales y diferentes hitos de la historia de la ciudad. En la planta baja, el visitante puede observar materiales de la época prerromana y va viajando a través del tiempo hasta llegar a la quinta planta, la última, que ofrece una vista panorámica de la villa.

Torre 1


Termas Romanas de Campo Valdés

Este museo in situ está considerado como uno de los yacimientos de la época romana más importantes del norte de España, su finalidad es conservar, investigar y difundir los restos de unas termas públicas de este período de la historia.

Termas Entrada

En el conjunto termal están presentes, además de las propias ruinas, varios monitores mediante los cuales se explica el significado, las funciones, las tipologías la distribución espacial y las actividades que se desarrollaban en cada habitáculo.

El museo se recorre mediante pasarelas, que reproducen el recorrido original y, gracias a los juegos de luces, se intenta evocar el sistema de calefacción romano.

Finalmente, posee una exposición que muestra todos los materiales arqueológicos hallados durante la excavación arqueológica de las propias termas.

Termas

Museo Nicanor Piñole:

El Museo Nicanor Piñole, inaugurado el día 27 de abril de 1991, cuenta con la aportación de la colección de doña Enriqueta Ceñal Costales, viuda del pintor, así como de las obras donadas por el autor al Museo Casa Natal de Jovellanos, y está abierto a otras donaciones que puedan producirse. Concebido como una casa-museo, el centro presentará el entorno histórico, social, económico y cultural de Nicanor Piñole. Su objetivo primordial es dar a conocer la obra del pintor gijonés, divulgando los aspectos que rodearon y constituyeron su vida, poniendo especial énfasis en la trayectoria artística del pintor, los elementos constitutivos de su obra y el significado que la misma ha tenido en el desarrollo de la plástica asturiana y nacional.

Museo Evaristo Valle

Museo del ferrocarril:

El Museo del Ferrocarril de Asturias es el centro de investigación y difusión de la historia ferroviaria de Asturias. Su finalidad no solo es el estudio de la revolución industrial y el desarrollo tecnológico, sino también explicar la evolución social y económica que trajo consigo la implantación del ferrocarril en la región.
Al mismo tiempo, la preservación de los testimonios del pasado y su presentación en el museo, permite una aproximación al período histórico que define la Asturias actual y futura. Por este motivo, el museo no se limita a ofrecer una visión nostálgica y evocadora de un pasado perdido, sino que intenta mostrar las claves para el entendimiento y comprensión de procesos venideros.
El museo está diseñado para facilitar a los visitantes el acceso y la comprensión del conjunto de aspectos y perspectivas desde la que puede abordarse esta historia: tecnología y mecánica, economía del ferrocarril, ferrocarril y desarrollo local y regional, el ferrocarril como vehículo de intercambio de mercancías, ideas, cultura, viajeros; el ferrocarril y los cambios de comportamiento social y de las costumbres.

Museo del ferrocarril

Museo de la Campa Torres:

A siete kilómetros del centro de Gijón y en el flanco oeste de su bahía, se sitúa el Parque Arqueológico Natural de la Campa Torres. Este es uno de los primeros resultados del plan de parques arqueológicos elaborado por el Ministerio de Cultura en 1989. El Parque Arqueológico-Natural de la Campa Torres responde a varios objetivos: Por un lado protege y pone en valor los restos arqueológicos, actividad necesaria para su protección y conservación, al tiempo que facilita la investigación y difusión científica y didáctica del yacimiento.
Por otro lado, el cabo Torres tiene una personalidad geológica, botánica y faunística que va inseparablemente ligada a la historia del yacimiento. Por este motivo, todas las actuaciones se dirigen a la integración de los restos arqueológicos en su entorno natural.
Desde este punto de vista el parque es un punto excelente para la observación de las aves y un territorio con un paisaje vegetal característico.
Desde el punto de vista arqueológico, el parque proporciona información sobre la protohistoria asturiana y explica los orígenes de la ciudad de Gijón. Nos permite conocer el paso de la época prerromana a la romana. Las instalaciones del parque se componen de tres edificios principales: recepción, museo y faro.
Además el parque cuenta con un itinerario arqueológico, un observatorio de aves, un mirador con amplias vistas sobre El Musel y Gijón. El itinerario arqueológico discurre a través de trece puntos de observación en los que se identifican los elementos más significativos del poblado. Los puntos de información que marcan este recorrido nos ofrecen también datos sobre las especies vegetales y su evolución histórica hasta configurar el paisaje actual.

Campa Torres

Museo de Veranes:

El museo de sitio de la Villa Romana de Veranes, se abrió al público en marzo de 2007 y forma parte de los Museos Arqueológicos de Gijón.

Una villa romana es una explotación agropecuaria con dos partes diferenciadas: la zona residencial o pars urbana y la pars rustica. En la primera vive el señor de la villa (pater familias o dominus) y en la segunda están los espacios dedicados a la explotación del fundus, que es el territorio perteneciente al propietario de la villa que suele concentrar grandes posesiones de tierra formando un latifundio.

Los restos arqueológicos que actualmente se pueden visitar en Veranes, pertenecen a la pars urbana de un gran establecimiento de tipo villa que se construyó en el Bajo Imperio (s. IV d. C.) sobre las primitivas ruinas de un asentamiento rústico altoimperial de considerable relevancia. Esta gran casa señorial, perteneciente a un notable propietario, que seguramente se llamaba Veranius, presenta tres fases de reforma y ampliación arquitectónica que se desarrollan a lo largo del siglo IV d. C. La mansión continuará en uso hasta el siglo V d. C.

La visita al yacimiento se realiza a través de un camino enlosado que desciende hasta el monumento. Esta vía de acceso se ha planificado para hacer accesible la visita al mayor número posible de visitantes y para facilitar una observación más ordenada de los restos arqueológicos. Alguna de estas salas conservan parte de sus pavimentos originales. De ellos sobresale el mosaico polícromo de la estancia de representación (oecus), protegido por una cubierta que evoca el volumen que en su origen tuvo esta habitación. En el tránsito hacia las ruinas, y poco antes de abandonar definitivamente el edificio de recepción, el visitante puede contemplar una zona ajardinada donde se reproducen algunas especies documentadas en las excavaciones como el cereal y la vid.

Museo de Veranes

 

 

Museo Ciudadela de Capua:

Esta ciudadela, actualmente convertida en un pequeño museo etnográfico, está emplazada en la calle Capua, muy cerca de la monumental Escalerona de la playa de San Lorenzo. El solar en que se asentó fue adquirido por el industrial Celestino González Solar, un indiano vuelto de Cuba que invirtió en terrenos del ensanche gijonés. La ciudadela se concibió como un próspero negocio gracias al alquiler de pequeñas casas a los obreros que llegaban a Asturias de forma masiva.
La Ciudadela de Celestino Solar, también conocida como «Ciudadela de Capua», presenta uno de los modelos de vivienda obrera existente en Asturias.
Las ciudadelas fueron habitadas por la clase obrera gijonesa a finales del siglo XIX y durante gran parte del siglo XX. En Gijón llegaron a documentarse más de doscientas ciudadelas, siendo la más representativa la de Celestino Solar, que, construida en 1877, estaba formada por 23 casas y permaneció habitada durante más de un siglo.

Museo Nicanor Piñole

Museo de Evaristo Valle:

El Museo Evaristo Valle, constituido en 1981 como Fundación Cultural, es fruto del cariño y la generosidad de María Rodríguez del Valle -sobrina del pintor- quien desde su muerte en 1951 atesoró con admirable celo obras, objetos personales y documentos del artista que hoy integran los fondos del museo, a los que unió una dotación y su residencia con dos edificios en Somió (Gijón): uno de ellos construido expresamente para museo en 1971, el otro es un antiguo palacete de finales de siglo XIX, reformado en 1942 y adaptado posteriormente a los nuevos fines.
Ambos edificios se encuentran dentro de unos espléndidos jardines, mezcla de jardinería francesa e inglesa, que con más de 16.000 metros cuadrados conservan, después de un siglo, buena parte del trazado, elementos ornamentales y muchas de sus 120 especies diferentes de árboles y arbustos, en su mayoría autóctonos.
El museo, forma así un marco incomparable que cargado de melancolía está en perfecta sintonía tanto con la obra y la personalidad de Evaristo Valle, como con la de su fundadora. En los jardines se exponen más de una veintena de esculturas, preferentemente de artistas contemporáneos, existiendo un espacio para la contemplación y el estudio de las aves y otro dedicado al Bonsai.
Con independencia de las exposiciones temporales, actividades educativas y musicales, el museo exhibe permanentemente más de un centenar de obras de Evaristo Valle, que organizadas de forma cronológica, temática o técnica, nos permiten aproximarnos a su profundo, variado y rico legado dibujístico y pictórico.
Se exhibe igualmente, junto a la reconstrucción de su estudio, la sugerente colección de conchas heredada por el pintor de su padre.

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